Huancavelica. Miercoles
Llevamos unos días densos. Recibe uno tanta información de día a día que se olvida de lo que pasó más allá de ayer.
Nos fuimos con pena de Tarma, despidiendonos de Gabriel y prometiéndole mandar material para la escuela de su mujer.
Viaje a Huancayo con musica tronante culminando con La Princesa del Oriente al llegar a destino. Muertos de risa. Eva, nos acordamos de ti.
Recorrido por la puna y cruzando valles. Dedicaremos un post del blog a poner todos los letreros que están en las casas, muros, carteles. Algunos son memorables. Soroche ligero.
Huancayo es una ciudad grande y sin mucho atractivo. visita al Museo de los Salesianos. (lo juro)
Tienen un museo enorme de flora y fauna. incluyendo unos bonitos animales siameses disecados que harían las delicias de Alex de la iglesia.
Nos alojamos en un hotel Lonely Planet 1.0 Todo escrito en inglés, lleno de estudiantes de español que no hablan ni una palabra pero que llevan su poncho y no nos dicen ni hola. Vinagritos anglosajones.
Conocemos a la hermana de Gabriel y a su marido taxista. Gente muy humilde. hablamos de la educación en el país. Nos preguntan miles de cosas de españa.
Nos piden, un poco cortados, por favor, si podemos ir por la noche a su casa a hablar con sus hijos para que nos conozcan y vean lo importante que es estudiar.
Se te da la vuelta al estomago.
Siempre le flota a uno la idea, por el resabio de otros paises y otras experiencias, de que esto puede acabar pidiendo money. Pero por supuesto que vamos. Y esta vez no.
Nos llevan a un barrio de calles sin asfaltar. Viven en un sotano.
Los hijos se sientan educados y nos ponen un te. Charlamos con ellos, les contamos lo que hacemos en españa, como hemos llegado a base de estudiar, lo importante que es estudiar y les prometemos mandarles correos con fotos de nuestros curros.
Los padres nos dan infinitas gracias y al día siguiente vienen a la estación de autobuses sin avisar para despedirse y comprobar que estamos bien y en el bus correcto. No tenemos palabras.
Viaje de infarto de nuevo por la maravillosa ambientación musical. Salimos de una estación que parece un descampado en una zona que acojona, dicha sea la verdad. El autobús se llena de mercancias, de sombreros de colores, de polleras, de efluvios, música atronante, un charlatán vendiendo un ungüento de uña de gato (que Rut se compra), vendedoras de comida, incluyendo chicharrones (carne frita) que se suben y se bajan en la siguiente parada, vistas alucinantes, precipicios que quitan el aliento, música atronante, pueblos de tres casas de adobe con una que dice "licenciados por Microsoft para sus productos de computación" en la puerta, y llegamos a Huancavelica.
Estamos en el corazón de un valle, rodeados por montañas. Es la ciudad del azogue (mercurio) que se sacaba de las minas que nos rodean desde los tiempos de los incas.
Pero sobre todo por los españoles para el tratamiento del mineral de plata de las minas de Potosí.
Se llevaba en odres de piel en mulas por el camino del inca.
La ciudad creció y se levantaron muchas iglesias y una catedral.
Actualmente este departamento es el más pobre del Perú. Y se nota.
Nos presentamos en el Seminario mayor donde nos dicen que hay españoles y un sacerdote que está muy interesado en el Patrimonio Histórico. Esta es la nuestra.
Conocemos al Padre Elías de Guadalajara. Nos invita a café y nos cuenta la historia del seminario. Nos lleva de tour por todas las iglesias de la zona. Se las conoce en profundidad, incluyendo historia, arte, documentación. Un erudito.
Nos metemos, llenos de pudor, en medio de misas para ver los maravillosos retablos o lienzos, con toda la población mirándonos y el padre pasando del cura oficiante y alabando los dorados de un retablo o la figura de una virgen.
Impresiona mucho ver la devoción de la gente y el respeto a la iglesia.
Le damos palique y encantado, nos invita a cenar con todos los padres de la misión.
Bastante surrealista. Conversamos de todo.
A la pregunta de si estamos casados, Rut da un SI sin contemplaciones. no hay más que hablar.
nos cuantan las historias de Sendero Luminoso en los años duros. Esta zona, la Sierra , fue la más castigada por ambas partes como siempre.
No se ven muchos atisbos de la Teología de la Liberación por el seminario. Tienen claro que van a evangelizar, aunque la labor social sigue siendo mayor que cualquier ONG.
Dormimos en un hotel con una cama con colchón de lana y ventanas rotas. tapados hasta las cejas.
miércoles, 29 de octubre de 2008
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3 comentarios:
Pues yo puse un comentario el otro día, pero esto de la informática es lo que tiene y parece que bill gates se lo ha cepillado, así que repito:
Bravo por Rut. Me la estoy imaginando dando sus explicaciones: "pues que iba a decir yo... si así se quedan tranquilos los pobres; fue lo primero que me salió".
Ánimo con el blog, que es como volver a estar un poco por aquellas tierras, aunque nos tengamos que conformar con hacerlo a través de vuestros ojos.
Soy Judit. Me ha encantado este capítulo. Super tierna la historia de ir a contar a los niños lo bueno que es estudiar. Muy noble la acción de sus papás.
Claro, que luego el asunto del casado es para añadir un toque (como si faltaran, claro) de humor a lo digno de vuestra visita al Perú.
Muy chulo el leer de Perú vuestras experiencias. Todos los días miro a ver qué habéis añadido, asi que me tenéis más enganchada que "Cuéntame" (no tengo problema en admitirlo).
Un beso grande para los dos.
P.S. A ver si me prestas el ungüento de uña de gato, Rut, que promete. Claro, como eres esteticien, tú sabes de esas cosas. ¡Qué envidia, Mari!
Casi lloro con lo de los niños.
Ese tipo de vivencias son las que hacen un viaje memorable.Me voy para allá con vosotros.
Jorge...creo que Rut se ha casado contigo y tú no te has enterao,que es muy lagarta. Te ha cazado,amigo !
Envidia cochina
Envidia gorrina
Envidia,envidia y envidia
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